Herramientas para la elaboración de propuestas para proyectos de conservación

La metodología de marco lógico

El marco lógico es una forma de planear para definir las acciones que deben llevar al éxito de un proyecto con base en una relación directa de causa-efecto. Sus principales componentes son estrategias, indicadores y supuestos. Las estrategias incluyen en orden ascendente de escala y tiempo actividades, resultados y objetivos. Las actividades son las acciones cotidianas de un proyecto cuyo éxito debe conducir a que el proyecto cumpla con un número limitado de resultados. A su vez, la consecución de los resultados debe contribuir al objetivo del proyecto si la planeación del proyecto parte de un profundo conocimiento del problema a atender por el proyecto.

La planeación de un proyecto da inicio con un objetivo global, que generalmente está definido por el donante y es amplio y ambicioso. A partir de este objetivo global el proponente del proyecto diseña el objetivo del proyecto. Éste  es  la expresión concreta del efecto que el proyecto debe lograr en un tiempo razonable y que contribuye al objetivo global de manera clara. Una vez que el objetivo del proyecto ha sido identificado, el responsable debe diseñar un número limitado de resultados para alcanzar el objetivo del proyecto. Éstos son los productos que el proyecto puede garantizar. A fin de alcanzar los resultados, los responsables del proyecto deben detectar actividades, que son las acciones diarias que llevan a un resultado particular. Cada actividad debe estar ligada a los insumos que requiere para llevarse a cabo, lo que incluye recursos financieros, humanos y tecnológicos, principalmente.

El objetivo del proyecto, los resultados y las actividades se diferencian en escala y tiempo, como se mencionó anteriormente. Las actividades son la serie de acciones de corto plazo, donde el nivel de responsabilidad es mayor, ya que están totalmente bajo el control de los ejecutores del proyecto. Los resultados dependen de las actividades y representan la estrategia a seguir a más largo plazo que las actividades. Finalmente, en el objetivo del proyecto el nivel de responsabilidad es menor (ya que hay muchas variables fuera del control de los ejecutores) y el tiempo para llevarse a cabo es mayor. El grado de avance en el alcance de estas tres diferentes estrategias se mide a través de indicadores.

Los indicadores son medidas sencillas que resumen el nivel de éxito a través del tiempo y señalan qué tan lejos se encuentra el estado actual del ideal.  Los indicadores deben contener información de calidad, cantidad y tiempo. Idealmente, la línea base y la meta a alcanzar deben estar incluidas en el indicador.

Los supuestos en el marco lógico se refieren a condiciones fuera del control de los responsables del proyecto.  Es importante identificar estos supuestos, a fin de reconocer en forma previa las condiciones adversas en las que se encuentran enmarcados los objetivos, los resultados y las actividades. Estos supuestos deben ser condiciones tales, que en caso de no darse ponen en riesgo el éxito del proyecto. Sin embrago, si existe una alta probabilidad de que estos supuestos no tendrían lugar esto es motivo para considerar si es pertinente llevar a cabo el proyecto. Los supuestos deben ser identificados  por lo menos a nivel de resultados y objetivo principal.

La forma de revisar la relación de causa-efecto de un marco lógico consiste en leerlo de “abajo hacia arriba”. Si las actividades planeadas cumplen con las metas establecidas, el proyecto contribuirá a alcanzar los resultados del proyecto. Esto podrá verificarse por medio de los indicadores, que deberán mostrar el cumplimiento de sus metas. Si una serie de supuestos tienen lugar, el proyecto alcanzará su objetivo. El éxito del mismo podrá ser medido por los indicadores del objetivo del proyecto.

Criterios de evaluación

La evaluación de un proyecto está íntimamente ligada a su diseño y, por lo tanto, a los componentes del marco lógico. En esta guía se presenta el modelo de evaluación frecuentemente utilizado por agencias de desarrollo en Europa y Norteamérica (Knut Samset 1997). Este modelo considera cinco criterios, cuyo nivel de aplicación varía con relación a los componentes de la estrategia en el marco lógico. Estos criterios son los siguientes:

§   Eficiencia: es la medida de los resultados del proyecto con relación a la inversión de recursos humanos y financieros. El análisis requerido para este componente de la evaluación determina cómo el proyecto convierte los recursos o insumos en resultados desde el punto de vista económico. Analiza si los resultados pudieran obtenerse mejor por vías alternativas. Esta componente está relacionado con lo que algunos modelos de evaluación denominan desempeño;

§   Eficacia: determina en qué medida el proyecto ha alcanzado su objetivo o la probabilidad de que se alcance. Parte del análisis del avance en los resultados y en su contribución al objetivo del proyecto. Estudia por lo tanto la lógica del diseño y los avances de acuerdo a los indicadores tanto de los resultados como del objetivo del proyecto. Algunos modelos de evaluación relacionan este componente con la medida del efecto del proyecto;

§   Impacto: son las consecuencias previstas y no previstas del proyecto. Parte del análisis de la relación entre el objetivo del proyecto y el global, pero va más allá de verificar el cumplimiento de ambos objetivos. Frecuentemente la valoración del impacto requiere de una investigación exhaustiva que involucra a beneficiarios y el estudio de las condiciones en torno al proyecto. El análisis de este criterio es el que determina si el proyecto trasciende el ámbito geográfico de incidencia previsto originalmente y si hay efectos en otras organizaciones o grupos que los originalmente incluidos;

§   Pertinencia: este componente verifica el alineamiento del proyecto al objetivo global, a la política del donante, a las necesidades y prioridades tanto locales como nacionales. Determina por lo tanto la relevancia del proyecto con relación a su entorno;

Viabilidad: de acuerdo a la OCDE (1989) la viabilidad es la “prueba final” del éxito de un proyecto, pues determina en qué medida los cambios positivos logrados pro el proyecto se mantienen después de que éste ha finalizado.

 
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